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Estudiar fuera de tu país de origen no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Debes evaluar las diversas opciones académicas en el país que elegiste como destino académico, así como los costos y el hospedaje para que toda tu experiencia sea satisfactoria.

Estudiar en el extranjero es una oportunidad de oro para expandir tus horizontes académicos y ampliar tus opciones laborales. Por esto, la decisión de partir no puede ser tomada de la noche a la mañana ya que cualquier equivocación podría arruinar tu futuro en los estudios.

Perfil académico. ¿Quieres estudiar Medicina? ¿Ingeniería o Turismo? Debes definir cuál es realmente tu vocación, para luego investigar sobre las mejores universidades en el área del conocimiento que te interesa, esto garantizará el mejor perfil académico para ti. Lo ideal es que tengas una lista de tres o cuatro opciones de universidades, coteja las ventajas y desventajas y elige a partir de allí la que más coincida con tus metas, recomienda el portal Estudiar en el exterior de Universia. No te encapriches con una única opción: puede ser que la universidad de tus sueños no ofrezca un programa académico óptimo para tu carrera.

País de destino. Te encantaría estudiar en Islandia… pero no manejas ni dos palabras en el idioma islandés. ¿Crees que sería exitoso tu plan de estudios? Pues no. Es vital que conozcas los aspectos básicos del país donde cursarás tus estudios en el extranjero, tales como la economía, la cultura, el clima y por supuesto, el idioma. De esta manera podrás comunicarte de manera asertiva con tus vecinos, profesores y compañeros de estudios, así como atender de manera perfecta tus clases, sin confusiones que vayan en detrimento de tu rendimiento académico. También debes asesorarte en cuanto a las rutas de transporte hacia la universidad, recomienda la web Hot Courses Latinoamérica. Lo peor que podría pasarte es quedarte atascada todos los días en el tráfico yendo a tus clases o saliendo de ellas.

Requisitos de admisión. Para ser aceptado en una universidad en el extranjero no basta con que lo desees. Comunícate con la casa de estudios en cuestión y averigua cuáles son los requisitos exigidos para admitir a los estudiantes, el nivel de idioma que exigen y el promedio mínimo que solicitan. Para cursar determinadas carreras, piden un altísimo récord académico que no todos los jóvenes tienen. ¿Ves lo importante que es mantener un buen historial de calificaciones?

Costos. Estudiar en el extranjero significa una inversión económica considerable. Debes planificar muy bien tu presupuesto, tomando en cuenta los gastos propios de los estudios que deseas hacer y la manutención, por el tiempo estimado de duración de tu carrera. Además del valor monetario, debes preguntarte: ¿Qué valor añadido tendrán estos estudios en tu carrera profesional?

Becas. Muchos países ofrecen ayudas al estudio, totales o parciales, a aquellos estudiantes que lo necesiten de acuerdo a su condición socioeconómica. Por ejemplo, además de becas, en Chile existe un sistema de créditos estudiantiles, al que pueden postularse también los extranjeros con residencia definitiva en el país. Después de los dos años de egreso, podrás empezar a pagar el crédito.

Alojamiento. Puede parecer un aspecto un tanto engorroso, pero si te organizas bien, no será un problema para ti. En Internet podrás encontrar varios sitios de alojamiento confiables, sea cual sea la ciudad en la que te encuentres y filtrar tu búsqueda entre departamentos tipo estudio o habitaciones, de acuerdo a lo que necesites. Pero si quieres algo más económico y cerca de tu universidad, averigua si tu institución ofrece el servicio de residencias para estudiantes.

Tolerancia a los cambios. El aprendizaje puede ser una de las mejores experiencias de tu vida profesional. Te relacionarás con mucha gente diferente a ti, de otros países, con distintos temperamentos y culturas. Debe ser tolerante ante la nueva realidad en la que te introducirás y no te asustes si este contexto te lleva a cuestionar todas tus creencias y conocimientos, ¡es normal! Los métodos de enseñanza pueden variar de un país a otro, recuerda Universia en su portal, pero no dejes que esto te desvíe de tu meta de estudios.

¡No te dejes que el miedo te paralice! Lo que se queda inmóvil no avanza, no evoluciona. Y precisamente, estudiar en el extranjero significa todo lo contrario: tu vocación profesional se afianzará y comenzarás a construir un camino académico fuerte y nutrido de las experiencias en ese nuevo país que te espera. ¡Verás que sí se puede lograr!