International Student

Extrañar a tu familia puede ser una carga bastante pesada al inicio de tus estudios en el extranjero. Estos consejos te ayudarán a cambiar tu perspectiva en el nuevo país y ser exitoso en la universidad.

Son muchos los beneficios de estudiar en el extranjero, pero es inevitable sentir nostalgia durante las primeras semanas en ese nuevo país. Estar fuera de tu zona de confort, lejos de todo lo conocido, apartado de tus seres queridos, puede dar paso a sentimientos negativos que en nada te motivarán en tus estudios; al contrario: pueden hacer de ti alguien disperso, distraído, que no rendirá en ninguna de sus clases.

Te presentamos algunas recomendaciones para aprender a manejar tus emociones fuera de tu país y para que no fracases en el intento de estudiar en el extranjero:

Céntrate en lo positivo

Estar en un nuevo país, enfrentándote cada día a cosas nuevas, te hará vivir las experiencias con mayor intensidad, lo cual puede llegar a abrumarte. Prepárate para los cambios bruscos de emociones, pero céntrate en lo positivo de tus días para que tu adaptación se desarrolle de la mejor forma: alégrate por ese examen que aprobaste con la máxima nota, comparte ideas de la clase con tu profesor, disfruta de tus logros académicos de la semana. Poco a poco se opacará la tristeza de estar lejos de tu casa y de tu familia. Seguirás extrañándolos, pero la nostalgia no logrará impedir tu éxito académico.

Aprende a disfrutar de ti mismo

La soledad es uno de los máximos miedos de todo estudiante extranjero. Echar de menos a los tuyos es duro y completamente normal, pero también te impulsará a aprender a disfrutar de tu tiempo a solas contigo mismo. Aprenderás a ser más independiente, tendrás tu propio espacio para la intimidad, explorando quién eres realmente y fortaleciendo tu criterio y personalidad. Estando solo, además, aprenderás a valorar los detalles más pequeños de la vida, como una llamada de tu familia, por ejemplo, una visita fugaz de ellos a tu residencia.

Establece relación con los nativos

Lo peor que puedes hacer al estudiar en el extranjero es aislarte. Ábrete al mundo, no te cierres a él solo porque es desconocido. Necesitarás ajustarte a tu nueva vida estudiantil, en un país que no es el tuyo, pero que también puede ofrecerte momentos memorables y amistades duraderas, solo tienes que darte la oportunidad para que esto ocurra. Puedes inscribirte en un curso extracurricular de un área que te guste, lo que permitirá que conozcas nuevas personas, con intereses similares a los tuyos, también practicar algún deporte que te relaje y por medio del cual puedas establecer relaciones con personas de tu entorno.

No pierdas de vista tus objetivos

Cuando sientas que la tristeza te gana y deseas abandonar tus estudios para regresar a tu país de origen, recuerda los objetivos que en primer lugar te llevaron a ese país. No pierdas de vista tus metas y ten siempre presente lo que quieres alcanzar en el futuro con la ayuda de esta experiencia en el extranjero. Esto permitirá que enfoques tu energía en cumplir tus sueños y no en abandonarlos a mitad de camino.

No eres el único estudiante extranjero

No sientas que eres el único extranjero que está tratando de adaptarse a un nuevo país. Los otros estudiantes extranjeros de tu curso probablemente se sienten igual que tú; busca su compañía y apóyense mutuamente. Esto hará menos duro el proceso de adaptación y, además, es una oportunidad para conocer una cultura diferente junto a otros que también la están descubriendo.

La gratitud es importante

Que la nostalgia no te impida ver lo positivo de tu experiencia como estudiante extranjero. A pesar de todas las ocupaciones y el estrés cotidiano, dedica un instante de tu día para ver lo positivo de tu día y agradecer por ello. Estás en el extranjero, con una oportunidad académica única que enriquecerá como nada tu perfil como profesional. No te quedes anclado a lo negativo: los sentimientos positivos, como la gratitud, te llenarán de energía que te ayudará a trabajar con más ganas para alcanzar tus metas.

¡Que las emociones no jueguen en tu contra! Estudiar en el extranjero es un desafío para los sentimientos. La nostalgia siempre tocará tu puerta, pero no permitas que ella te gobierne: esto será clave para tu adaptación en el nuevo país.