总统府

Mengping Zheng – UST

China, 2016, Santo Tomás Educación Superior

Me habría gustado que todos ustedes hubieran podido acompañarme en mi periplo chileno. Así podrían comprender las hondas huellas que ha dejado en mí. Pero incluso antes de poner un pie allí, y a pesar de la larga distancia geográfica, esa tierra maravillosa ya me marcaba en aspectos tales como la literatura, el lenguaje y el estilo de vida.

En primer lugar, la literatura chilena me llamó la atención antes de aprender español. En ‘La Casa de los Espiritus’, Isabel Allende muestra un mundo magnífico a través de la historia epica de la numerosa y turbulenta familia Trueba de Chile. Hasta el día de hoy me llegan los indelebles recuerdos de las escenas más impresionantes. Esta obra maravillosa me despertó el interés por Chile, tierra llena de mitos y leyendas.

La traducción de una obra, de una lengua a otra, no resulta idéntica en cuanto a la cultura, porque muchas veces hay dificultades en traducir lo que es específico para la cultura fuente. Para leer esta y otras obras maestras en idioma original, emprendí el aprendizaje del castellano.

Antes de estudiar en Chile, todo mi contacto con este país se limitaba a informaciones indirectas. Al ir allá y experimentar el mundo chileno en vivo y en directo, he notado muchos fenómenos interesantes que no había imaginado. Aunque muchos piensan que el mundo de hoy utiliza el mismo español, como un McDonald’s global, eso no es verdad. Cada país hispanohablante, incluso dentro de una misma región, tiene diferentes modismos. Para el caso de “pues”, según tenemos entendido, en Chile se dice “po”; mientras que en Perú dicen “pe”.

Al principio me sentía desesperada cuando llegué a Santiago. No entendía nada los chilenismos aunque llevaba dos años estudiando castellano en China. Tenía que pedir ayuda a los desconocidos para las cosas más sencillas. Cada día me parecía tan duro que a veces hasta sentía impotencia y miedo. Pero pasado el tiempo puedo decir con orgullo que estoy cada día más acostumbrada al estilo de vida latina, como pez en el agua. Siempre nos saludamos con besos y abrazos. Nunca nos perdemos partidos de fútbol. Tenemos millones de escusas para celebrar fiestas. Sin duda, la estancia en Chile me ha convertido en una joven más independiente y optimista.

Me encanta la poesía de Pablo Neruda, especialmente este verso ¨Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido¨. Chile, no solo me ha influido en la cultura, sino también me ha dotado una nueva actitud ante la vida. Se necesita un segundo para enamorarse de un lugar nuevo y un año para adaptarse a una sociedad desconocida, pero las huellas que me ha dejado ese mundo, me acompañarán para siempre.